lunes, 5 de julio de 2010

Luna de miel



Dijo que nos gustaría la ciudad. Me habló del cielo diáfano y el aire puro que daba ganas  respirar. De sus casas coloniales y calles adoquinadas. Su gente amable, tranquila…
-Que bueno.
-Mirá que acá siempre es primavera, no traigas ropa…-Lo interrumpí.
-Si Canta.-Le dije a mi amigo Cantarelli, que vivía allí hacía unos años.-Vamos.
Pero antes debía casarme y presentar a Alicia a mi familia.
         El centro de Asunción no había cambiado mucho desde que era niño, aun me orientaba en él perfectamente. Los detalles del pasado empezaban a tomar forma amalgamándose con el presente, los lapachos en flor se materializaban en calles y plazas salpicando de amarillo y rosa la ciudad, desparramando el aroma de sus flores.
                                                   
 Caminamos... La bahía de Asunción, especie de lago azul extraída del caudaloso río paraguay, componía el fondo, cubierto de veleros multicolores, del palacio de los López, sede del poder ejecutivo, un poco más allá la pequeña estación del ferrocarril, que dicen, es el más antiguo de América.
Al rato nos zambullimos en la sombra del pórtico del panteón de los héroes para darnos un respiro. Los guardias de honor que custodiaban la entrada parecían figuras talladas en roca, ni parpadeaban, pero, al acercarnos, comprobamos que eran humanos, traspiraban.  El mausoleo, de gran parecido al templo erigido en honor a Julio César, guarda los restos de los próceres de la independencia. Cargamos los pulmones y salimos. El ardiente sol del mediodía  despedía un vapor denso y penetrante que nos pegó como una cachetada, Alicia, que debería ser la más afectada, estaba fresca como una lechuga.        




La calle Palma, que los sábados se hace peatonal, seguía vistiendo sus mejores galas para recibir a los que van de compras, o simplemente de paseo como cita obligada semanal, ofreciendo su multitud de negocios de todo tipo y color, para tentar al turista y a los propios con artículos importados de remotos confines del planeta, a precios increíbles.  
Mientras Alicia regateaba alguna prenda de ñandutí en la recova, frente al puerto, vigilada de cerca por mi prima Laura, yo husmeaba los artículos electrónicos de vendedores ambulantes y comercios.
-Camisinha musical.-Me dijo al oído, enseñándome casi a escondidas un paquetito azul que apenas asomaba de sus regordetas manos, un muchachón de camisa guayabera caqui, que portaba una bandeja llena de chucherías apoyada en su prominente panza, y sujeta al cuello por tiradores, al estilo de las conejitas de Play Boy.
-¿Que es?-Se acercó más, y con sonrisa cómplice, me esparció su aliento en la cara.
-Cuando lo haga va a escuchar música, es Brasilero. (Casi inaudible) Me guiñó el ojo.
Y le compré, ¿total?
Parece que la Ali había caído bien a la “Fámily”,  nos hicieron una fiesta de despedida donde mis primos rieron de mi adquisición. 
El vuelo de Braniff enfilaba sereno su camino a  Bolivia. Solo se veían estrellas, abajo, nada, todo negro, como si la tierra no existiera.
Cantarelli nos esperaba en Cochabamba, fuimos, y nos gustó, como lo había previsto, pero antes, no quisimos perder la oportunidad de conocer La Paz, que nos quedaba de paso, y allí íbamos. 
Atrás había quedado el lago de Ypacarai, y el paquete balneario de San Bernardino, donde paseamos en bote. Y Areguá, el pueblo de artesanos de la cerámica y madera, con sus casas coloniales de amplias galerías sostenidas por columnas vigorosas que dan a la calle que desemboca al lago, donde sus dueños, a la nochecita, se sientan en sus perezosas a tomar prestado el fresco que pudiera pasar.
Y en el recuerdo de los placeres gastronómicos, el “Lido Bar” de la calle Palma, donde comimos “Villaroa de pollo”- Milanesa rebosada en salsa blanca y pan rallado-. Y la chipa, el dulce de mamón, la sopa Paraguaya…Mmm.
El rumor sordo de los motores taladraba mis taponados oídos, recordándome que estaba sentado en una butaca a 12000 metros del suelo, y que no me gustaba volar. Era un sentimiento recurrente, avión, miedo, vértigo, ganas de viajar, y finalmente, triunfaba este último. Canta me había dicho:
-Es lo más seguro, mucho más que los autos.
-Si.-Contestaba yo sin prestarle atención, mientras venía a mi mente la adrenalina que corrió por mis venas cuando las alas del Lloyd parecieron próximas a tocar con sus puntas los cerros que circundan la ciudad, al aproximarnos al aeropuerto de Cochabamba.
-Es lo normal, solo te parece que está cerca.
-Si, claro.
Alicia dormía lo más pancha.
¡Camisinha musical! Puaj. Sonreí, que gordo sinvergüenza. Sufría más mi orgullo por caer en el engaño que los míseros guaraníes que me costó la promesa de sexo con música.
Los asientos del aparatejo estaban tan juntos que mis rodillas las tenía en los pulmones del tipo de adelante, que seguramente no lo notó por las diez botellitas de a un dólar que se hizo traer y desaparecer en menos de una hora.
-Mirá.-Me dijo Alicia.Estamos llegando a La Paz…
Asomé el cogote al óvalo transparente que me separaba del mundo real. Las luces que colgaban de la nada como guirnaldas multicolores dejaban entrever la cáscara pardusca de la gran olla, donde, seguramente, detrás de cada brillo, habría una o más almas, que a lo mejor, también nos miraban. Estábamos llegando, un segundo después, y casi perpendicular al plano de vuelo, allá abajo, dentro de un paño verde brillantemente iluminado, diminutas figuras se movían, seguramente, detrás de una pelota.
Solo estuvimos tres días, el resto lo pasamos en casa de Cantarelli, en Cochabamba, donde sus amigos nos invitaron a comer magníficos asados a las cinco de la tarde, que según Canta, era costumbre en el país.
Al descender del avión noté que algo raro me pasaba, y claro, me costaba respirar, estábamos a cinco mil y pico de metros por encima de mis acendradas costumbres. Alicia: como si nada. ¡ Vaya sexo débil! 
Abajo, en la ciudad, me repuse. Y llovió, llovió cada uno de los tres días que estuvimos, torrencial, y no más de una hora, un chaparrón imprevisto que nos agarraba siempre en el lugar inadecuado. Tal es así que corriendo de uno de esos aguaceros nos metimos al cine a ver “Rocky”, y cuando salimos hacía un tiempo espléndido.
-En esta época llueve un poquito todos los días.-Comentó el conserje del hotel 
El paisaje del descenso por  la autopista que bordea el gran boquete solo lo pude disfrutar la tarde que  volvimos para Buenos Aires. La misma tarde que me aplastó como a una cucaracha la altura del aeropuerto. 
-Tomá este té, que se te pasa enseguida.- Me dijo con seguridad Canta, que se había venido con nosotros de Cochabamba para hacer unos tramites.-Tomé.
-Correte un poco a la derecha.- Le dije a Ali, para componer con la Chola sentada en la vereda de la “plaza Murillo”, al costado de sus enormes zapallos amarillentos del improvisado puesto de venta, y en el fondo, la gran catedral de dos torres y tres cúpulas negras, que, como pupilas parecían vigilar la ancha avenida principal. Clic… Después de curiosear un poco por esta, que parecía ser la única zona relativamente plana de la ciudad, nos sumergimos por unas callejuelas trasversales de empinadas bajadas y subidas que parecían chupadas de la arteria principal, atestadas de negocitos, donde en algunos, sobre la vereda, exhibían pequeños féretros blancos, otros, guanacos, o algo así, aparentemente disecados, o embalsamados.
-La ciudad está construida en las laderas del cañón de un río.-Dijo Canta.-Les convendría recorrerla en taxi.
A medida que nos desplazábamos las edificaciones emergían de los peñascos sin solución de continuidad. Más arriba, las casitas parecían resbalar por las laderas montañosas como gotas de miel.
Llegamos a la cumbre de un cerro donde estacionó el auto para sacarnos unas fotos.
-Este es el Illymani.-Supe después que nos dijo el chofer guía, a quién le hacía repetir constantemente sus palabras debido a que mis oídos no se ajustaban a su castellano sibilante.
En frente, en el otro extremo de la ciudad, la cadena montañosa que la rodea dibujaba en su parte superior una línea parecida a un escote femenino, y detrás, emergiendo como un enorme cucurucho de chantillí, se alzaba el Illimani, frío y apetecible pico nevado de algo más de seis mil de metros, orgullo de la ciudad, que luego constaté, también se veía del hotel. Nos volvimos.
Al poco rato el auto se detuvo, miramos por las ventanillas, el hotel no estaba a la vista. Nuestro chofer guía nos decía algo que no entendí pero que me daba mala espina.
-Que bajemos. Dijo que bajemos.-Tradujo Alicia sin ninguna sutileza.
Tratar de convencerlo fue inútil.
-Y, si, a las doce paran para comer estén donde estén.-Nos dijo Canta, con esa sonrisita tan suya.- ¿Los dejó lejos?
El te milagroso no me hizo efecto, arrastrándome abordé el avión tras cinco horas de espera.
Aunque no lo crean la había pasado de maravillas. Atrás quedaron los recuerdos de las valijas extraviadas en Cochabamba, y la señora con sombrero de hongo y pollera abultada que sonreía socarrona al detectar mi miedo en el vuelo del Lloyd que compartimos sobre la cordillera.
Gracias Canta, la pasamos muy bien.
                                                              
 Arnaldo Zarza












jueves, 1 de julio de 2010

Artistas



En muchos aspectos la vida se comporta de una manera similar al de la ruleta, donde pocos ganan y la mayoría pierde. Y, si escarbamos un poco en la mayoría damnificada, seguramente veremos que hay algunos que pierden más que otros, y que la cadena de injusticias solo achacables a enfermedades congénitas o adquiridas son infinitas. No pongo en la misma bolsa el hambre, las guerras y otras  bajezas de la condición humana, pues estas son evitables, las otras, no tanto.

A veces divago pensando en el porqué de la clasificación del estado mental de las personas, y por qué algunas deben estar detrás del muro y otras no, y me digo: ¿No será que solo se trata de un tema estadístico, donde los más encierran a los menos? 


No lo tomen en serio, son divagues, locuras mías.   
Ayer vi una documental filmada en el Hospital neuropsiquiátrico Borda.
Se trata de una película que muestra con eficiencia y claridad una realidad poco conocida de la institución: La integración por medio del arte.
El film conmemora los 25 años de vida del “Frente de artistas del Borda” creada, y dirigida hasta hoy por su director Alberto Sava.














La realización de esta documental estuvo a cargo del cineasta Norberto Govetto, quién con su inquieta cámara da una mirada esperanzadora a la labor conjunta de profesionales e internos de la institución, en esta lucha diaria por la dignidad humana.

Aquí tienen una muestra de ella, espero la disfruten.   
                                            Arnaldo Zarza


Frente de artistas del Borda Resumen from arnaldo zarza on Vimeo.

viernes, 25 de junio de 2010

Gardel canta en inglés


Ayer por la siesta viajaba en taxi, apurado, como siempre, las calles repletas de autos, el tránsito enloquecido y el tiempo justo.
Mi amigo Norberto había quedado atrás, con su recientemente pié operado, las milanesas, radichetas y el vino malbec a discreción.
Circulábamos por México, brnnn, brnnn. El frío de la mañana me dejó encima la campera polar que a esas horas me hacían sudar la gota gorda.
-Es nuestro carma, dijo el chofer como cosa juzgada.
Por la noche me fijé en la Wikipedia: “Según los hindúes, el karma es una «ley» de acción y reacción: a cada acción cometida le corresponde una reacción igual y opuesta”. Tomé esta definición debido a que no me pareció que pegaba con la reencarnación y otras cuestiones que mencionaba la enciclopedia “de todos”. Y… pensé, seguramente algo de esto merezco. 
Pero mi egoísmo capitalino solo quería huir de ese kilombo, rápido y como fuera; sin ofender con la comparación del sitio de esparcimiento y relajación antes nombrado.



Continúo, los autos que no avanzan, la avenida 9 de julio cortada, por un piquete, o vaya a saber por qué, resignado presté atención a la radio del coche: Bla, bla, bla, alguien hablaba. Creo era una descendiente de carlitos, sí, Gardel, no Chaplin.Nunca fui aficionado al tango, pero algunas canciones me gustan, mucho, pero, mucho. Son letras increíbles, como para mí estas estrofas: 


Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé.-----
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador...
El que no llora no mama y el que no afana es un gil.

Siglo veinte, cambalache problemático y febril...
¡Dale, que va...! ¡Que allá en el Horno nos vamo’a encontrar...!


Y así hay miles, que en la soledad de la noche te hacen reflexionar, a mí, claro, no a todos, son las reglas de juego, no pretendo modificarlas ni decir que tengo razón.
Avanzábamos milímetro a milímetro. A dos o tres cuadras vislumbré un claro entre los edificios que nos hacían la guardia. ¡Debe ser la 9 de julio! Imaginaba mis ganas de salir del atolladero. Pero las distancias no importan cuando estás quieto. 



Y de repente lo escucho, al que más me gusta de esa constelación de grandes. Y canta, y lo escucho esperando superar Salta, la calle. Me olvido un poco de todo, pero algo anda mal, no mal, es algo distinto, ¡qué pasa, Carlitos!
Me acomodo en el asiento un tanto gastado del auto de alquiler, le digo al chofer:- ¡Está cantando en inglés!
Huuu, no sabía, y, bla, bla, bla. Carlitos cantaba unas estrofas en inglés, un poco como pronuncio yo, tipo como lo escuché alguna vez a Carlos, el del 1 a 1.
Cuando me di cuenta ya estaba cerca de Constitución, donde tenía que continuar en tren, como cualquier hijo de vecino, como soy yo.

martes, 22 de junio de 2010

EMPEZÓ EL INVIERNO... A ver el partido...

Si bien es una fecha convencional la del comienzo del invierno, coincide en este caso con una Buenos Aires con días fríos y poco acogedores, que es justamente lo que el calendario nos da a entender que debe pasar, que a partir del 21 de Junio te vas a morir de frío. Aunque todos sabemos que tiritamos de frío mucho antes, y esa razón, según dicen los que saben, se debe a que en realidad el frío, astronómicamente hablando, debería empezar 45 días antes. ¿Por qué?
Porque el 21 de Junio es el día de mayor inclinación de nuestro planeta respecto al sol, en nuestro caso, los del hemisferio Sur, los rayos solares nos dan de chanfle, calentando menos la zona. Pero a partir de hoy, lentamente revertimos la posición hasta llegar al 21 diciembre, donde la luz solar va a incidir más perpendicular, y va a calentar más. O sea que el proceso de enfriamiento, digámoslo así, empieza prácticamente cuando se va el verano, y no el 21 de Junio que es la fecha oficial del frío. A estos dos extremos de la inclinación aparente de la Tierra con el sol, se los conoce como Solsticios, de verano y de invierno. Y en cada hemisferio, cuando sucede uno de ellos, en el otro pasa exactamente lo opuesto.
Y hay que anotar, que la distancia de la Tierra al sol no es la que provoca las estaciones, sino la inclinación de la Tierra respecto al Sol.
Solsticio quiere decir: Sol quieto, viene del latín: Solstitium. Y se lo llamó así en la antigüedad porque por unos días el sol sale por el mismo sitio del horizonte.
Es bueno decir que esta información la saqué de varias fuentes de INTERNET.
Para finalizar, debo decir que sabemos que el tiempo es loco, un personaje que no respeta fechas, leyes astronómicas, hemisferios, declinaciones, Solsticios, tormentas solares, y mucho menos a las cuatro estaciones del año. Y también debo decir que la peor saña de este sujeto apunta a los esforzados y sufridos meteorólogos, a quienes deja en ridículo constantemente y ni siquiera los deja acertar una miserable predicción de llovizna. 

Hoy es una tarde de invierno en el hemisferio sur, de verano en el norte, y de fútbol en el planeta Tierra. Se puede ser aficionado/a,  o no a este deporte, pero es imposible que este evento pase desapercibido. Estamos en fecha de definiciones, y hoy, seguramente se clasifica Argentina… Así es qué, a ponerse cómodo/a, pochoclos, maníes, garrapiñadas, o si se quiere, un sándwich de milanesa, sillón acolchadito, lata de cerveza, coca, leche malteada, o lo que te guste, o, como dijo el gran TATO, vermout con papas fritas, y a gozar del espectáculo… 
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sábado, 19 de junio de 2010

Día del PADRE



Hola muchachos, buenos días. Hoy es un día en que nos homenajean nuestros seres queridos. También es un día en que los comerciantes recaudan unas rupias de más, y no creo que esta contingencia del mercado capitalista tenga mayor importancia a la hora de recibir el amor de nuestros  pequeñines, y de los no tan pequeñines.
El hecho es que nosotros, los del sexo masculino que hemos concebido niños o niñas, los que están en eso, y los que tienen el atributo para que un nuevo habitante llegue al mundo, somos, y son potencialmente padres.
Sé que no fue un trabajo tan arduo como el de la mamá, pero sí de tanto amor como el de ella.
Estas palabras están dirigidas a todos los hombres que de alguna manera tienen en mente procrear o agenciarse un chiquillo o chiquilla que no tenga cabida en su lugar de origen.
¡Buen día papi!, que la pases bien, tal vez sea solo una fecha, y creo no está de más usar un símbolo como recuerdo de algo agradable, profundo, imborrable, indelegable.
Personalmente creo que la mamá es el alma del niño, y también creo que nosotros marcamos algunos puntos importantes en el camino de la vida de ese pedacito nuestro.
Bueno, tampoco nos vamos a sacar meritos. ¿Quién les regaló su primera pelota, quién les enseñó a jugar a lo bruto?... Sí… y a las nenas también, ¿quién las mimaba como un bobo?
Seguramente no es mucho, pero los queremos desde el fondo de nuestras almas. Parece un poco maricón, pero es así. Con los chicos no existe el sentido del ridículo, podés jugar, decir estupideces, revolcarte en el piso con ellos aunque seas el más macho del barrio, o del pueblo.
No quería hablar de las consecuencias, quería hablar de nosotros, los padres, y de  los que en potencia pueden ser.
Pero hablar de nosotros es hablar de ellos/ellas. Entonces, me digo, disfrutemos del cargo que nos dieron ellos/ellas cuando llegaron a nuestras manos sin dar vueltas al asunto.
Para finalizar, qué bueno sería que nos pudiéramos reunir todos. ¿Difícil, no? ¡Los datos que podríamos intercambiar! Igual, hagamos de cuenta que en una mesa interminable nos tomamos y comemos nuestros mejores y más apetecibles  manjares en el desayuno de hoy, acompañados de todos a los que queremos y nos quieren. Y a disfrutar…
Como verán, soy un glotón y un sentimental, también lo eran tipos rudos como Humphrey Bogart, y muchos otros.
Final, final…
A veces me gustaría ser como Peter Pan en el País de Nunca Jamás, donde los niños siempre son niños y la vida una ilusión de eternidad.
Buenos días muchachos, que disfruten sentirse padres.
PD: En la Argentina es hoy, en el resto del mundo no sé cuando, el sentimiento es el mismo, sea hoy, mañana, siempre.
Arnaldo Zarza

viernes, 18 de junio de 2010

Buenos Aires ayer y hoy

El tranvía, los cines de barrio y las garitas de los policías de tránsito, son solo un recuerdo para los que alguna vez los vieron, y un pedazo de historia para los que escarban el pasado.

Los tiempos pasan y se renuevan los mecanismos de comunicación. Cambian algunas costumbres, pero en esencia, el ser humano sigue siendo el mismo. Se ama y se odia igual que antes, aunque siempre hay algunos que piensan que el pasado fue mejor.

No sé si fue mejor, tal vez distinto, más tranquilo, amigable, familiar. Probablemente tenga que ver con los domingos de ravioles, de la abuela o de mamá, los partidos de fútbol en el potrero, los amigos, la barra de la esquina, el doctor que venía a tu casa cuando tenías una gripe, el mercadito de la esquina, el cana de la cuadra, que era uno más del barrio, que podías confiar en él, la matiné de los sábados, ¡Treees películas tres, daban!, Tarzán, de Cowboys, y muchas más,  los colectivos  bajitos, donde tenías que viajar encorvado y apretujado como en lata de sardinas,  la noviecita del barrio, las revistas mexicanas. Todo queda allá, borroso, en el fondo de la vida, en el arcón de los recuerdos, como dicen mis amigos del FACEBOOK. 



Y mientras el tiempo nos camina, el idioma va cambiando, las expresiones se adaptan a las necesidades modernas, el “che” casi no se escucha, tapado por el “boludo”, que casi sirve para todo. ¿Se acuerdan cuando “Macho” fue la expresión todoterreno de una época?, Hola macho, que hacés macho, ¡pero machooo!, y macho de aquí y de allá… y un día desapareció, como desapareció la salida de los cines de la calle Lavalle, sábado, tipo ocho de la noche, ¡impresionante!

 Con decir que un tío mío que vino de visita de Asunción pensó que se trataba de una procesión,  de esas que organiza la iglesia. En ese entonces nos reíamos, no nos dábamos cuenta, o por lo menos yo, de la magnitud de Buenos Aires, ciudad inmensa y hermosa, donde habitaron tipos como Discépolo, Borges, Piazzolla, Fangio, Gardel, Pichuco, y toda una constelación de genios que dieron identidad a la ciudad porque representaban la esencia  del ser porteño. Y más aquí, desaparecieron como tragados por la tierra, el lechero, la pelota de trapo, el trolebús, tranvías, cines, los boletos que cortaba el colectivero, ahora de máquina, blancos, sin vida,  trompos, el teatro de revistas, la rayuela, La Martona, Pumper nic, la Gomina, El Trust Joyero y los trajes a medida. Y en vías de extinción, el CAFÉ de barrio, ese boliche donde se podía hacer tiempo, o charlar con los amigos hasta el amanecer, donde, según dicen, nacieron letras de canciones inolvidables.  



Ahora ya no calienta ver en el cable las tetas de Isabel Sarli en “El trueno entre las hojas”, ni tenés que esconderte por tener las memorias del “CHE. 
Menos mal que aún nos quedan las milanesas con papas fritas, y el dulce de leche.
No me quejo del presente, solo recuerdo el pasado, y la prueba es que no concebiría mi vida sin la computadora, elemento poderoso de comunicación que nos regaló el siglo veinte, regaló es un decir, pues baratas no son.
Y bien, en medio del sueño de la nostalgia, me despierto, casi a la madrugada,  con un CHAMAMÉ a todo volumen proveniente de la calle que da a mi casa, y puteo, y a veces le digo al puestero que la ponga más baja, y él la baja un ratito, pero tiene que pregonar sus CD truchos para comer, truchos como los programas de 3D y las películas que consumo, que si no fuera así ni siquiera sabría lo que es INTERNET, y mucho menos el 3D STUDIO, cosas del tercer mundo. Así es que, después de un rato se me pasa.

Y pienso, que  entre las rarezas que todavía  subsisten, están las ferias, las ferias de barrio, donde compraban nuestras abuelas y las abuelas de ellas, todavía quedan algunas, esta, por ejemplo: 

Justo frente a mi casa, todos los miércoles del año, con frío, lluvia o calor, uno de los últimos vestigios del antiguo Buenos Aires.
Sé que la nostalgia tiene un filtro caprichoso que solo deja pasar lo que el humor del momento permite. Pero es parte de la vida, recordar… y vivir el presente con intensidad, o por lo menos, pasar los días lo mejor posible.






jueves, 17 de junio de 2010

AMOR

Amor, ese misterio que nos vuelve diferente. 
Amor, ese misterio que viene y va.
Amor, alguna vez volverá.

lunes, 14 de junio de 2010

¿Se acuerdan de la computadora AMIGA?


¡Qué máquina para la época!
Recuerdo que un día, grabando promociones en el control  “E” del entonces canal 11, me dice Ascione: Che, ¿sabés que salió una computadora bárbara, que tiene juegos espectaculares y se puede dibujar y…?  Se la regalé a mis nenas.
La compré, era la “AMIGA 500”, Héctor no le había errado, no había nada semejante, una joya.
Solo tenía 512 KB de memoria ram, expandible a 1 mega. Eso bastaba para dibujar y animar en el programa “Deluxe paint”, jugar con “Shadow of the Beast”, disfrutar de la aventura gráfica “Monkey Island”,  o ver fotos increíbles con poquísimos colores, creo que 32.

Y algo revolucionario, algo que en ese tiempo hacerlo en PC costaba una fortuna: 
TITULAR VIDEOS.
Otra ventaja; se podía conectar directamente al televisor y usarlo como monitor.
En fin, una computadora que le llevaba años de ventaja a la PC, después se quedó, no sé qué pasó, una lástima.
Héctor Ascione era y es el locutor de promociones de canal 11, TELEFE.

domingo, 13 de junio de 2010

Alicia en el País de las maravillas




Es para no creer, ayer por la tarde, luego del partido Argentina Nigeria, me pongo la nootbook sobre la panza y me dispongo a ver INVICTUS, la película de Clint Easwood. No pudo ser, el DVD  estaba dañado.
Pensar que cuando salieron los primeros CD, se decía que eran eternos, que no se rayaban y no sé cuantas macanas más. Creo que estos pequeños e infernales discos son pura basura: no duran, con la menor suciedad dejan de funcionar, nunca se sabe si al realizar una copia se va a terminar por inutilizar el disco, en fin, un soporte que a mi criterio deja mucho que desear.
Los que son buenos y confiables son los PEN DRIVES, no tienen piezas mecánicas que los hagan girar, son silenciosos y prácticos. Eso sí, por el momento no podés comprar cien para hacer copias o lo que se te ocurra. Son CAROS. Tal vez con el tiempo se pongan competitivos, en cuanto a precios.    



Como decía, no pude ver” INVICTUS”, pero a la noche, después de comer las milanesas de cerdo que preparó mi Ali, regado por un MALBEC, me senté a ver “Alicia en el país de las maravillas”  acompañado de mis hijos y unos amigos de ellos. Ali se fue a dormir.



                                                                                                 Bien, creo que TIM BURTON es un artista dotado de gran capacidad visual y estética. Un hombre de gran imaginación, y sobre todo, un director inteligente, que a mi entender, es mucho decir.
Pero, y cuando uno dice pero, o sea yo, es porque algo no es del todo de tu agrado.
Como decía: pero el caso es que a mí nunca me gustó del todo la historia de Alicia en el… y, aunque suene a sacrilegio, tampoco me gustan mucho la formas macabras que tiene Burton para encarar sus obras, son gustos, y no apreciación de valor.
¿Entonces?.. ¿Para qué vería la peli? Tenía algunos  motivos: había cenado bien y estaba sin sueño, me había entrado curiosidad por ver el tratamiento que Burton le daba al cuento, y disfrutar de los efectos, sabiendo que la peli había sido concebida para 3D. Además, la buena compañía, con la que a menudo intercambio opiniones y me peleo un poco durante la proyección. Como verán, lo tomé como un divertimiento y no como la obligación de ver algo de lo cual tengo un pre-concepto  no muy halagador.
En esta versión Alicia es una chica crecidita, casi adolescente, diría, aunque a la pobre ya la quieren casar con un tipejo con cara de nabo, y actitudes acorde a ese rostro. La Inglaterra de la Era Victoriana, o por lo menos es la época que me pareció, está pintada con trazos  gruesos, y ese humor que surge de la imbecilidad humana. Hasta aquí, fantástico, después Alicia cae a un pozo, y de allí en más se desarrolla el sueño de la niña, o ¿no?, sumergida en el país de las maravillas, que, seguramente, quién más quién menos conoce.
La historia a partir de ahí, o sea dentro del mundo maravilloso de Alicia, no tiene una relevancia especial, a veces es monótona y confusa, otras, relativamente divertida, como el latiguillo de la reina roja:-“Córtenle la cabeza”, y las simpáticas figuras de los gordinflones gemelos. También  hay  momentos bien logrados, como cuando Alicia le dice al sombrerero,” Johnny Depp”, algo así como:
-Esto no es real, es un sueño.
Y Johnny-Sombrerero le contesta:
-Si esto es un sueño, entonces yo no existo.
Y también hay escenas donde el gusto por lo macabro de Burton parece excesivo e  innecesario, como cuando caminan sobre unas cabezas repugnantes en medio de lo que parece un lodazal, todo esto regado de una música ominosa, deprimente, compuesta para  realzar la ocasión.
 Por último, los personajes están bien delineados, para los que gustan de los personajes de Burton.
El maquillaje y los efectos especiales son espectaculares, y eso que la vi en 2D.
Johnny Depp actúa bien, como siempre.            

sábado, 12 de junio de 2010

Mundial



No hay nada que hacer, el mundial es motivo de reuniones.
Unas  “PEPAS” hechas por Lau, chocolate caliente, y a ver el partido.
Yo voy a mirar el  Discovery chanel en el otro televisor--- Pinocho.

Argentina: 1 – Nigeria: 0 , primer tiempo.
Fin... Ganó ARGENTINA 1- 0
Partido flojo. ¿Interesa?
El gol de Heinze.