Mostrando entradas con la etiqueta 3d. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 3d. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de marzo de 2012

Apuntes sobre la invención de la fotografía

        



A  Nicéphore Niepce

 



La cámara de fotos era y es esencialmente una cámara oscura con una lente que puede moverse para atrás y adelante para hacer foco, o sea, para que la imagen salga nítida según la distancia a la que se encuentre a quién fotografiemos.
 En la parte opuesta a la lente se encuentra la película; un rollo de acetato transparente bañado con una emulsión de sales de plata, donde quedará impresa la imagen.
Dicha imagen, proveniente del motivo elegido, paisaje o retrato, y transportada por la luz, atraviesa la lente y pica en los minúsculos granos de plata, donde dejará su huella hasta que el revelado la haga aparecer.
                             
Una tarde de verano, revolcándome en la cama tratando de dormir la siesta en la penumbra del dormitorio, me pareció ver que algo se movía en la pared opuesta a la persiana del ventanal.

Sorprendido, me quedé muy quieto, mientras ríos de transpiración rodaban mejilla abajo hasta explotar en mi pecho como gotas de lluvia fresca.
No era miedo, era el calor, o tal vez la excitación de ver una figura que se movía patas para abajo sobre la pared de enfrente.
Tardé un tiempo, no mucho, en comprender que la figura correspondía a mi vecina, la dueña del almacén, y otro tiempo en darme cuenta que la almacenera y sus alrededores se armaban debido a un fino haz de luz que se filtraba por una rendija de la persiana.
 

 Me hice la idea de que era un proyector de cine, y así lo disfruté por un rato.
Parecía una película en colores, no muy nítida pero lo suficientemente clara como para distinguir lo esencial.
Años después, me enteré que esas imágenes que había visto en mi cuarto a los 13 años, era el principio de la cámara oscura, elemento esencial para la construcción de una cámara fotográfica, de cine, o de televisión.
 
Este fenómeno, conocido de antaño, que cualquiera puede comprobar en un cuarto totalmente cerrado y con un pequeño orificio en una de sus paredes, fue utilizado por pintores como  herramienta auxiliar para esbozar paisajes, calles o ciudades.
Uno de sus cultores fue el gran Leonardo da Vinci.

 
Esta caja oscura, donde se reproducían y se reproducen los paisajes y las personas, motivó el sueño de ciertos hombres por atrapar alguna de esas imágenes misteriosas, posadas en los fondos del arcón.
 
La caja fue evolucionando, las primitivas, de visión borrosa, fueron remplazadas allá por el 1600 por otras que incorporaban lentes que permitían enfocar con claridad la imagen.
No tardó mucho en que las cajas se hicieran de madera, pequeñas y portables, parecidas a los aparatos usados en los inicios de la fotografía.
 
 Solo quedaba en el tintero cómo capturar y retener las imágenes en un soporte.
En 1727, Johann Schulze descubre por casualidad que las sales de plata, también llamadas “haluros”, se oscurecían al contacto con la luz.





Thomas wedgwood, 1791, logra producir por contacto siluetas de Hojas e insectos sobre cuero y papel,  usando sales de plata. 
La carrera fue larga y fatigosa, y a comienzos del siglo XIX ya se conocían los métodos para capturar la imagen, pero no para fijarla.

La imagen formada en el fondo de la caja oscura está compuesta por los rayos que iluminan al sujeto más las partes oscuras de este que no refleja la luz. La caja negra hace su aporte en la reproducción de los negros y grises.
 
Para formar una imagen fotográfica solo se precisa de sus puntos luminosos, el resto estará dado por el soporte, en general, blanco, en la copia positiva.
Solo quedaba encontrar el método para eliminar los gránulos de plata no tocados por la luz para que la foto, luego de revelada, no siguiera ennegreciendo las zonas no deseadas

 
Y John Herschel, en 1819,descubre las propiedades fijadoras del hiposulfito de sodio, que convierte las sales de plata no reveladas en compuestos solubles en agua que se eliminan con el lavado.
Ya estaban descubiertos todos los elementos necesarios para le invención de la fotografía, solo faltaba el hombre...
 
Muchos lo intentaron, también Nicéphore Niepce, que después de algunos fracasos con placas tratadas con sales de plata, logra en 1826 capturar una imagen después de 8 horas de exposición, conservada hasta nuestros días como la primera fotografía de la historia, con una cámara oscura (cámara fotográfica),  y un soporte sensible, betún de judea, (película).
 
 La foto lleva por título,   “Vista desde la ventana”
Si bien es Niepce el primero en conseguir una fotografía estable, es Louis Daguerre el que logra difundir el invento gracias al perfeccionamiento de este.
 
 Daguerre se asocia con Niepce, (1829), y trabajan juntos para perfeccionar el incipiente invento.
Nicéphore Niepce fallece en 1833, Louis Daguerre continua investigando y mejora notablemente el invento. 
En 1839, Louis Daguerre, como Nicephore Niepce en 1836, saca una fotografía desde la ventana de su casa.
Se trata una calle aparentemente desierta... pero, al observar detenidamente la imagen, se ve a un lustrabotas, borroso, y a su cliente.
La larga exposición necesaria para impresionar la placa sensible hizo desaparecer a todas las personas que deambulaban por las inmediaciones, dejando visible solamente el hombre que hace lustrar sus zapatos. 

 Este, inmóvil por unos minutos, quedó plasmado en la placa de plata para la posteridad.
Fue el primer hombre retratado.

En 1837 Louis Daguerre bautiza como “daguerrotipo” a su nuevo aparato; cámara fotográfica que revoluciona a la sociedad de entonces.

En poco tiempo Daguerre había conseguido reducir los tiempos de exposición; de horas a apenas unos minutos, tiempo que hacía factible la realización de retratos a la naciente burguesía adinerada de la revolución industrial, (arnés de fijación mediante), que soportaba estoica la tortura.
 
El daguerrotipo obtenía sus imágenes mediante una placa de cobre con recubrimiento de plata , perfectamente pulida.
Esta placa se exponía a vapor de yodo para quedar sensibilizada.
Luego, la placa se ubicaba en la cámara oscura, en el sitio donde se forma la imagen proveniente del sujeto o paisaje a fotografiar.
La exposición se podía hacer destapando y tapando manualmente la lente.
Finalmente la placa se revelaba con vapor de mercurio y se fijaba con una solución salina.
Por muchos años Daguerre  se lleva la gloria de la invención de la fotografía mientras Niepce es ignorado.

 
Tal fue el furor del nuevo invento que para mediados del siglo XIX todo aquel que creía ser alguien en la sociedad, debía tener un retrato en  daguerrotipo.


 
 
Edgar Allan Poe
Si bien el daguerrotipo fue el sinónimo de la fotografía y según dicen ofrecía una calidad óptima, tenía algunos defectos imposibles de corregir.
1- Su larga exposición.
2- La foto salía invertida de izquierda a derecha.
3- Al ser una imagen montada sobre un metal no había forma de hacer copias, salvo sacando una foto de ella, cosa bastante engorrosa.

Por 1840 entra en escena William Fox talbot con su proceso negativo/positivo, (colotipo), sensibilizado con sales de plata y fijado con una solución salina.
No tenía la calidad del daguerrotipo, pero era barato, se podían hacer múltiples copias, y fundamentalmente, se lo podía mejorar. 

 Fue el antecedente directo de la fotografía actual, perdón, de las de finales del siglo XX, cuando mandaba el rollo de película. 
Fue el principio del fin, y aunque el reinado del daguerrotipo no cayó de golpe, su muerte fue paulatina e inexorable.
Más acá de la historia llega George Eastman, el hombre que popularizó la fotografía.
Inventor del rollo de película que remplazó a la placa de cristal.
 
 En 1888, Eastman registra la marca Kodak y lanza la cámara “Kodak 100 vista” con carrete para 100 fotografías, con el eslogan; “usted apriete el botón, nosotros hacemos el resto”...
el resto se refería al revelado y copia de las instantáneas. 

A partir de ese momento, tomar una foto ya no sería tarea exclusiva de expertos...
Nacía el fotógrafo aficionado. 

Después aparecieron las fotos en colores, en 3d, digitales... y quién podía creer... la quiebra de Kodak en enero del 2012.
Nada es eterno, ni lo eterno, dicen...


Finalmente, un día de 1932 George, en pleno éxito de KODAK, dejó una nota a sus amigos:
“Mi trabajo está hecho, ¿por qué esperar?, en inglés, claro.
… Y se pegó un tiro.
Un tipo práctico, que le dicen.

Así como impactó mi niñez la cámara oscura, hoy sigo asombrado con cada expresión robada al pasado con el dichoso aparatito.
                                                Arnaldo Zarza
Fuente de información:
Wikipedia.

http://www.niepce.com
Universidad Autónoma de Tamaulipas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

AVATAR

Ayer vi el espectáculo audiovisual más impactante de mi vida. 
                                  AVATAR
Se trata del reestreno de la película rodada en digital 3D, por James Cameron.



De chico había visto films en 3D, “Museo de cera”,  “El fantasma de la rue morgue” y otras...
 Fueron experiencias impactantes, aunque pasajeras. Recuerdo el murmullo de la Gente cuando de la pantalla se nos venían encima cuchillos, piedras o pelotas de pin pong y nos agachábamos para evitar el impacto. ¡Qué risa luego del susto, cuando te dabas cuenta que no eras el único que había caído en la trampa!
 Otros tiempos, otra inocencia.

El 3d de esa época era bastante imperfecto, pero sirvió como entretenimiento pasajero de una generación.



Lo de AVATAR es otra cosa: Por un lado se puede analizar la película en sí, por otro los personajes, efectos y fondos creados por computadora, y finalmente la realización en 3D.

Los fondos, me refiero a la escenografía, no solamente son bellos, creativos y espectaculares, también te dan la sensación de ser reales y estar al servicio de la historia.
El efecto 3D está bien dosificado, no son todos trucos para que digas: Hooo, se me viene encima esto o aquello, aunque en los momentos necesarios los hay.
Casi siempre te sentís dentro de la escena, como si estuvieras compartiendo las maravillas selváticas de
Pandora, la luna del planeta Polifemo, habitada por los gigantes azules Na´vi, allá por el año 2154.
Se trata de un planeta de indescriptible belleza, y de gente esencialmente buena. El conflicto es el eterno del género humano, el de los hombres ambiciosos y sin escrúpulos, y el de los pueblos sojuzgados. Alguna semejanza con la conquista de América, o la guerra de Vietnam tal vez se le pueda encontrar.
Creo que AVATAR marca un antes y un después del cine tradicional, no me refiero al film en sí, que puede gustar más o menos, me refiero al espectáculo en general.
Es una película que parece increíble sea una película. Los personajes,  Neytiri, Jake, Grace, Eytukan, credos en 3D a partir de modelos humanos, a algunos de ellos los vemos en la doble función de humano y Na´vi, no tienen nada que ver con todo lo anteriormente hecho en programas 3D.
En estos no existe la típica rigidez de los rostros digitales, sonrisas de marionetas, ni las pisadas y movimientos falsos, como, por ejemplo, “Final Fantasy”, film que marcó una época y que asombró a más de uno.
Es increíble cómo hasta en los mínimos detalles es placentero ver este espectáculo: No hay motas de polvo ni rayas en la pantalla, todo es limpio y transparente, y hasta los subtítulos te los ponen en sitios donde no molestan, y el sonido, por supuesto, impecable.
Y así fue, me senté en la cómoda butaca del cine, ¿será cine todavía, sin celuloide, o acetato?, y me sumergí, como dije al comienzo, en el espectáculo audiovisual más impactante de mi vida.
 Pensar que cuando saqué las entradas lo hice más como una obligación de ver lo último en creación 3D, y me encontré con una obra de enorme dimensión.
"James Cameron", como diría Andrew Sarris: Seguramente está en “El Olimpo de los directores”.





Arnaldo Zarza





Disculpas por el capítulo X de "La mansión satánica"
Se publicará en estos días.

domingo, 13 de junio de 2010

Alicia en el País de las maravillas




Es para no creer, ayer por la tarde, luego del partido Argentina Nigeria, me pongo la nootbook sobre la panza y me dispongo a ver INVICTUS, la película de Clint Easwood. No pudo ser, el DVD  estaba dañado.
Pensar que cuando salieron los primeros CD, se decía que eran eternos, que no se rayaban y no sé cuantas macanas más. Creo que estos pequeños e infernales discos son pura basura: no duran, con la menor suciedad dejan de funcionar, nunca se sabe si al realizar una copia se va a terminar por inutilizar el disco, en fin, un soporte que a mi criterio deja mucho que desear.
Los que son buenos y confiables son los PEN DRIVES, no tienen piezas mecánicas que los hagan girar, son silenciosos y prácticos. Eso sí, por el momento no podés comprar cien para hacer copias o lo que se te ocurra. Son CAROS. Tal vez con el tiempo se pongan competitivos, en cuanto a precios.    



Como decía, no pude ver” INVICTUS”, pero a la noche, después de comer las milanesas de cerdo que preparó mi Ali, regado por un MALBEC, me senté a ver “Alicia en el país de las maravillas”  acompañado de mis hijos y unos amigos de ellos. Ali se fue a dormir.



                                                                                                 Bien, creo que TIM BURTON es un artista dotado de gran capacidad visual y estética. Un hombre de gran imaginación, y sobre todo, un director inteligente, que a mi entender, es mucho decir.
Pero, y cuando uno dice pero, o sea yo, es porque algo no es del todo de tu agrado.
Como decía: pero el caso es que a mí nunca me gustó del todo la historia de Alicia en el… y, aunque suene a sacrilegio, tampoco me gustan mucho la formas macabras que tiene Burton para encarar sus obras, son gustos, y no apreciación de valor.
¿Entonces?.. ¿Para qué vería la peli? Tenía algunos  motivos: había cenado bien y estaba sin sueño, me había entrado curiosidad por ver el tratamiento que Burton le daba al cuento, y disfrutar de los efectos, sabiendo que la peli había sido concebida para 3D. Además, la buena compañía, con la que a menudo intercambio opiniones y me peleo un poco durante la proyección. Como verán, lo tomé como un divertimiento y no como la obligación de ver algo de lo cual tengo un pre-concepto  no muy halagador.
En esta versión Alicia es una chica crecidita, casi adolescente, diría, aunque a la pobre ya la quieren casar con un tipejo con cara de nabo, y actitudes acorde a ese rostro. La Inglaterra de la Era Victoriana, o por lo menos es la época que me pareció, está pintada con trazos  gruesos, y ese humor que surge de la imbecilidad humana. Hasta aquí, fantástico, después Alicia cae a un pozo, y de allí en más se desarrolla el sueño de la niña, o ¿no?, sumergida en el país de las maravillas, que, seguramente, quién más quién menos conoce.
La historia a partir de ahí, o sea dentro del mundo maravilloso de Alicia, no tiene una relevancia especial, a veces es monótona y confusa, otras, relativamente divertida, como el latiguillo de la reina roja:-“Córtenle la cabeza”, y las simpáticas figuras de los gordinflones gemelos. También  hay  momentos bien logrados, como cuando Alicia le dice al sombrerero,” Johnny Depp”, algo así como:
-Esto no es real, es un sueño.
Y Johnny-Sombrerero le contesta:
-Si esto es un sueño, entonces yo no existo.
Y también hay escenas donde el gusto por lo macabro de Burton parece excesivo e  innecesario, como cuando caminan sobre unas cabezas repugnantes en medio de lo que parece un lodazal, todo esto regado de una música ominosa, deprimente, compuesta para  realzar la ocasión.
 Por último, los personajes están bien delineados, para los que gustan de los personajes de Burton.
El maquillaje y los efectos especiales son espectaculares, y eso que la vi en 2D.
Johnny Depp actúa bien, como siempre.