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martes, 1 de mayo de 2012

Cambalache



El filósofo argentino, Enrique Santos Discépolo, daba a conocer estos conceptos en el año 1934.

Presten atención a lo que sigue...
...es cosa seria.
Fragmentos...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!


El gran poeta también le puso música a la letra.

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!

Y de la conjunción de ambas, escrito y melodía, surgió un tango de belleza tal, que lastima...

Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...
El mensaje podría haber sido escrito hoy, tal la vigencia de sus observaciones.
Más, como siempre, nadie se dará por aludido.
La canción fue compuesta para la película “El alma del bandoneón”, protagonizada por Libertad Lamarque.
Interprete: Ernesto Famá.
Orquesta de: Francisco lomuto.

Discépolo nace el 27 de marzo de 1901, y muere el 23 de diciembre de 1951.

Arnaldo Zarza, el de la letra celeste, claro...

Si desean ver el fragmento de la película donde Ernesto Famá canta "Cambalache"
Hagan click abajo...

viernes, 25 de junio de 2010

Gardel canta en inglés


Ayer por la siesta viajaba en taxi, apurado, como siempre, las calles repletas de autos, el tránsito enloquecido y el tiempo justo.
Mi amigo Norberto había quedado atrás, con su recientemente pié operado, las milanesas, radichetas y el vino malbec a discreción.
Circulábamos por México, brnnn, brnnn. El frío de la mañana me dejó encima la campera polar que a esas horas me hacían sudar la gota gorda.
-Es nuestro carma, dijo el chofer como cosa juzgada.
Por la noche me fijé en la Wikipedia:Según los hindúes, el karma es una «ley» de acción y reacción: a cada acción cometida le corresponde una reacción igual y opuesta”. Tomé esta definición debido a que no me pareció que pegaba con la reencarnación y otras cuestiones que mencionaba la enciclopedia “de todos”. Y… pensé, seguramente algo de esto merezco. 
Pero mi egoísmo capitalino solo quería huir de ese kilombo, rápido y como fuera; sin ofender con la comparación del sitio de esparcimiento y relajación antes nombrado.



Continúo, los autos que no avanzan, la avenida 9 de julio cortada, por un piquete, o vaya a saber por qué, resignado presté atención a la radio del coche: Bla, bla, bla, alguien hablaba. Creo era una descendiente de carlitos, sí, Gardel, no Chaplin.Nunca fui aficionado al tango, pero algunas canciones me gustan, mucho, pero, mucho. Son letras increíbles, como para mí estas estrofas: 


Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé.-----
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador...
El que no llora no mama y el que no afana es un gil.

Siglo veinte, cambalache problemático y febril...
¡Dale, que va...! ¡Que allá en el Horno nos vamo’a encontrar...!


Y así hay miles, que en la soledad de la noche te hacen reflexionar, a mí, claro, no a todos, son las reglas de juego, no pretendo modificarlas ni decir que tengo razón.
Avanzábamos milímetro a milímetro. A dos o tres cuadras vislumbré un claro entre los edificios que nos hacían la guardia. ¡Debe ser la 9 de julio! Imaginaba mis ganas de salir del atolladero. Pero las distancias no importan cuando estás quieto. 



Y de repente lo escucho, al que más me gusta de esa constelación de grandes. Y canta, y lo escucho esperando superar Salta, la calle. Me olvido un poco de todo, pero algo anda mal, no mal, es algo distinto, ¡qué pasa, Carlitos!
Me acomodo en el asiento un tanto gastado del auto de alquiler, le digo al chofer:- ¡Está cantando en inglés!
Huuu, no sabía, y, bla, bla, bla. Carlitos cantaba unas estrofas en inglés, un poco como pronuncio yo, tipo como lo escuché alguna vez a Carlos, el del 1 a 1.
Cuando me di cuenta ya estaba cerca de Constitución, donde tenía que continuar en tren, como cualquier hijo de vecino, como soy yo.