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viernes, 30 de marzo de 2012

Año bisiesto

 
Los nacidos el 29 de febrero son personas que no tienen sitio en el calendario hasta cuatro años después de su llegada a la Tierra, incoherencia recurrente que se remonta al calendario Juliano y anteriores a él, y que tratan de expresar en días, la órbita completa de la Tierra alrededor del Sol.
  
Si la tierra, como dicen, gira en torno al Sol en 365 días, 5 horas, 48 minutos y 11 segundos, es obvio que el primer día del año habría que festejarlo 5hs, 48 minutos y monedas después del habitual 12 de la noche del 31 de diciembre, y así sucesivamente.
  

Pero los inventores del calendario, parece que por razones prácticas, prefirieron juntar esas horas, minutos y segundos para crear un día adicional cada cuatro años.
  

El caso es que durante tres años el día 29 no existe, y los “bisiestos” deben mudar su festejo al 28 de febrero, 1 de marzo o donde les resulte más simpático ubicar su cumpleaños en el deambular cósmico.

Los Egipcios del 2781 a.c. ya tenían un calendario con un año de 365 días divididos en12 meses y 30 días... 
Es curioso, que con el pasar de los tiempos, los siguientes calendarios vistos desde la cumbre de los años apilados desde entonces, parecen agregar más confusión al sistema de medición de la circunvalación Terráquea alrededor del Sol, (año), y el giro diario sobre su eje, (día).   
Así se sucedieron y superpusieron los calendarios: Griego, (siglo VII a.c.), con un Ciclo 8 años solares de 2922 días y un día bisiesto. 
El helénico, (432 a.c.), Ciclo de 19 años con 235 meses lunares. Son bisiestos los años 3, 5, 8, 11, 13, 16 y 19 de cada ciclo.
Juliano, “en honor a Julio césar”, en el (46 a.c.), con un Año de 365 días y seis horas, y cada cuatroaños un día bisiesto. Este calendario debió empezar con 445 días, por única vez, y luego continuar con 365 días, debido al desfasaje del calendario anterior, el Romano.  
Musulmán: Se basa en ciclos lunares de 30 años. Se inicia con la (Hégira), la fecha corresponde al 16 de julio del año 622, (del calendario Gregoriano).       
Hebreo, (año 359). Calendario -lunisolar- . Con ciclos de 19 años, donde en 7 de ellos se añade un mes, o sea, el año puede tener 12 o 13 meses.
Maya, Ciclo de 13 meses de 20 días, más 5 días de meditación.
Inca, Ciclo de 12 meses de 30 días.
Azteca, Ciclo de 365 días con 4 horas.

Y finalmente, el gregoriano, ( 15 de octubre de 1582), con años bisiestos cada 4 años en los años múltiplos de 4, (a excepción de los años seculares no múltiplos de 400, los cuales no serán bisiestos). 
En resumidas cuentas; en un ciclo de 400 años, en vez de tener 100 años bisiestos se restan 3,  quedando 97. De esta manera el error se reduce a 26 segundos y pico anuales, lo que representa un día en 3300 años, que vaya a saber a quienes les caerá en suerte. 
Estas reglas, que pretenden expresar en días la órbita Terrestre en torno al sol, si bien son estadísticamente precisas en un periodo de 400 años, resultan algo ridículas en el corto plazo.
  

¡Sacrebleu!.. a cada año le sobran 5 horas y pico... ¿qué es eso?...
-Tranquilo, en cuatro años juntamos todo y sacamos de la galera otro día...
-Haaa, qué bien... me quedo más tranquilo... Vamos a los saltos, pero vamos...

Cuando se gestó el calendario gregoriano, 1582, su fin fue corregir  el momento astral en que debía celebrarse la pascua cristiana; celebración de carácter móvil fijada para el domingo siguiente al plenilunio*, posterior al equinoccio* de primavera en el hemisferio norte.

La práctica empezó con el “primer Concilio de Nicea”, en el año 325, del calendario juliano. 

1257 años después, o sea en 1582... ¡horror!, la pascua se festejaba a destiempo, fue entonces cuando el Papa Gregorio XIII puso en marcha el calendario de su mismo nombre.Por ese entonces el desfasaje del equinoccio era de 10 días debido a que el calendario juliano medía el año en 365 días y 6 horas, con un error de 11 minutos anuales aproximadamente. 
Vale decir, había 10 días adelantados, diez días que la humanidad vivió y que se borraron de un plumazo con la puesta en marcha del calendario gregoriano. 
Así pues, Al jueves “juliano” del 4 de octubre de 1582 le sucedió el viernes “gregoriano” del 15 de octubre de 1582.
¡Cosa e locos! ¿No?

Leí por ahí que en la actualidad coexisten cuarenta calendarios. 
La pucha, ¿será verdad?

Finalmente: mi solidaridad con las sufridas almas nacidas un 29 de febrero.
                                                                                Arnaldo Zarza
*-Se denomina equinoccio al momento del año en que el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre, donde alcanza el cenit. 
Hay dos; de otoño y de primavera, en esas fechas los días y las noches tienen igual duración, y es el día en que se pasa del verano al otoño en el hemisferio sur, y del invierno a la primavera en el hemisferio norte. 

*-El plenilunio o luna llena es una fase lunar que sucede cuando nuestro planeta se encuentra situado exactamente entre el Sol y la Luna.
 Ojo... tener cuidado ese día.


Dicen qué...
-El calendario gregoriano es el que se considera como base para el establecimiento del año civil en todo el mundo, incluyendo los países con un año eclesiástico o religioso diferente al que se estableció en la reforma gregoriana del siglo XVI.
                               
Fuente de información: Wikipedia.

lunes, 29 de agosto de 2011

¿Estamos solos?

 La pregunta es:
De todos los mundos que giran más cerca o más lejos de nuestro pequeño hogar; ¿habrá uno con vida parecida a la nuestra? 
El Hombre de Neandertal:
 habitó el planeta entre -230.000 y 28.000- años atrás.
Concepción artística de un alienígena.
Por: Ionkajtys-2003
¿O estamos solos?
 Planeta Tierra:
  
Seis mil millones y pico de personas, a primera vista, no parece precisamente una imagen de soledad, sin embargo, 
poniendo la lupa sobre la mota de polvo hundida en la inmensidad del universo, donde vivimos, es como para decir, mirando fijo el firmamento: 



Hola ¿hay alguien por ahí? 




Planeta Tierra:
Sitio en el qué un día aparecimos sin saber cómo ni por qué. 
Patio verde del sistema solar, usina de esperanzas, cementerio de ilusiones. 
Planeta Tierra: situada en un barrio alejado del centro de la “Vía láctea”, galaxia de millones de estrellas que junto a cuarenta galaxias más constituyen el llamado “Grupo local”.
Aquí estamos, subidos a ella en su viaje sin fin, sabiendo poco más que nada de nosotros mismo.


¿Somos hijos únicos de la creación, o hay parientes sueltos por galaxias vecinas y no tan vecinas?
Plantear el porqué de esta supuesta soledad en medio del infinito desconocido, en un intento por conocer algo más acerca de nuestro origen, seguramente ayudará a ampliar la mirada.
¿Cual es el origen del hombre? ¿Qué somos, de dónde somos y... por qué... por qué somos quienes somos?
¿Somos la evolución de moléculas creadas al azar en un caldo de cultivo formado, también al azar, en la Tierra de hace cuatro mil millones de años?
¿O somos descendientes de civilizaciones de otras galaxias?


Hasta hoy, en el plano científico, nadie tiene la respuesta. 
Hay suposiciones, teorías... que tal vez lleguen a buen puerto alguna vez.


Pero, si se lograra descifrar el mecanismo de creación de la célula, y luego la del “hombre” mismo, siempre quedará la incógnita por conocer:










 ¿De donde provienen las fuerzas, léase corpúsculos y otros otros ingredientes constituyentes del Universo, que en definitiva son los autores primarios de la vida?
Si somos consecuencia del gran puchero guisado en el remoto pasado del planeta, solo queda pensar que tal procedimiento en condiciones parecidas podría desarrollarse en mundos similares al nuestro.
Si la semilla procede del espacio exterior; no tengo dudas que el universo está poblado de seres  inteligentes.
Si vinieron o siguen estando entre nosotros habitantes de otros mundos, no lo sabemos con certeza,  solo contamos con noticias de terceros, difíciles de comprobar.
Por desgracia, el tema da para especulaciones sensacionalistas que desmerecen a los que estudian seriamente la posibilidad de vida extraterrestre.
Finalmente; Si el hombre y su inteligencia son productos del proceso de la creación espontanea de una célula, ¿ Es lícito pensar que solo somos un montón de refinados circuitos que nos hacen sentir personas, y que la comúnmente denominada “alma”, esa querida compañera de ruta asociada a nuestro cuerpo, no es más que una ilusión, dentro de la ilusión de la vida? 
El concepto no resulta muy romántico que digamos, pero, en última instancia quién decide qué creer respecto al alma es su propietario, y siempre tendrá razón, tome el camino que tome.
                                         Arnaldo Zarza

jueves, 23 de diciembre de 2010

Felicidades

En un peñasco ni muy chico ni muy grande, unos seis mil millones y pico de tipos, tipas y tipitos damos vuelta a la manzana en unos 365 días. Es una especie de nave espacial, que a primera vista parece algo primitiva, pero si se la observa con cierta atención, es bastante superior y más segura de esas que se andan fabricando con cohetes por ahí. 
Esta especie de buque con itinerario fijo, al igual que los grandes transatlánticos que se ocupan de las vacaciones de algunos privilegiados, tiene comodidades diversas: clase de lujo, con all inclusive, turista, segunda, tercera, cuarta, etc; y mil sitios diferentes que no poseen los barcos de lujo.
Esta nave, que seguramente nunca ha pasado dos veces por el mismo sitio, ni lo hará, es nuestro destino común en medio de la nada.
La Tierra, como la llamamos, es nuestro hogar, y seguramente en esta mota de polvo que surca el espacio a unos cien mil kilómetros por hora, seguiremos juntos por algunos años, hasta que la terminemos de exprimir. 
Algunos de sus habitantes le hemos puesto asteriscos simbólicos a nuestra pequeña nave azul en algunos puntos de su recorrido en torno a la caldera que nos mantiene vivos, el sol.
Estos asteriscos simbólicos representan a nuestras fechas de nacimiento, estaciones  del año, y acontecimientos importantes se quiere recordar y festejar en cada una de las comunidades que habitan el planeta.
 
El fin de año y comienzo del próximo, así como la navidad son dos de ellos. 
Son fechas en las que, independientemente nuestro credo, nos reunimos con nuestros seres queridos a compartir la mesa y a gozar de sus compañías. 
 
Para mí, estas fiestas son de la amistad y del cariño.
Mil felicidades a todos.
                                                     Arnaldo Zarza