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martes, 12 de junio de 2012

Pajarito Velarde

                                                                   Un hombre poco común
Museo 
 Si usted está visitando Salta, o tiene programado viajar para conocer la capital de esa hermosa provincia Argentina, probablemente ya tiene un panorama de lo que va a recorrer durante su estadía en ella.
Para saborear los encantos de la ciudad, seguramente recorrerá museos, iglesias,parques,  peatonales y mercados... 
...y se elevará hasta tocar las nubes, cómodamente instalado en el teleférico que lo conducirá a la cima del cerro San Bernardo, donde podrá disfrutar de una vista panorámica de la ciudad... y, sin dudas... 
...probará las famosas empanadas salteñas, pequeñas, crocantes y jugosas...
Pero... si usted no visita la casa de Pajarito velarde, se perderá uno de los sitios emblemáticos de la ciudad, donde este notable bon vivant, nacido en Cerrillos, en el año 1895 ofició de mecenas a más de una generación de artistas de todo tipo.


Guillermo “Pajarito” Velarde Mors, no era un hombre rico en posesiones terrenales, sí, inmensamente rico en lo espiritual.  
Anfitrión consuetudinario de poetas, músicos, compositores, pintores y deportistas, a quienes, en muchos casos, ayudaba con su sueldo de empleado bancario.
La casa de Pajarito, hombre bohemio y cultor de la amistad, fue el sitio obligado de tertulias inolvidables que se extendían de la noche a la mañana.
Desfilaron por el 106 de la calle Pueyrredón, Tito Lusiardo, Julio De Caro, Armando Bó, Silvina Roth, Jorge Luis Borges, Conrrado Nalé Roxlo, Alberto Vacarezza, Atahualpa Yupanqui, Mario Clavel, los conjuntos folclóricos: “Los Hermanos Ábalos”, “Los Quilla Huasi”, “Los Arroyeños”, y Fernando Ochoa, Ariel Ramírez, Eduardo Falú, Gustavo “Cuchi” Leguizamón, Juan Carlos Dávalos , sus hijos, y muchos más... 
...Y con motivo de la filmación de la “LA GUERRA GAUCHA”, Ángel Magaña, Enrique Muiño, Sebastían Chiola, Francisco Petrone, Amelia Bence y su director; Lucas Demare, hicieron de la casa de Pajarito su cuartel general, y por las noches, mientras escuchaban a músicos y poetas, planificaban los detalles del rodaje venidero.
Con el transcurso de los años, pajarito atesoró objetos de todo tipo; victrolas, animales embalsamados, libros autografiados, armas aborígenes y hasta un yerbero realizado con los órganos genitales de un toro, y un sombrero de Gardel.... 


que en definitiva, al día de hoy, constituyen los objetos del museo en que se convirtió la casa de este bohemio de ley.
Una de las anécdotas, certificada con fotos, de la vida de este notable personaje, me hacen pensar que Pajarito fue, para la época, un desinhibido adelantado de la picaresca mundana. 

Pajarito, cada tanto, realizaba reuniones de varones, donde él y sus amigos bebían de una vasija con pico en forma de pene, como parte de una ceremonia de iniciación a la cofradía.
                                     Arnaldo Zarza
Artículos sobre Salta:
http://cafelabarra.blogspot.com.ar/2011/12/anfiteatro.html
http://cafelabarra.blogspot.com.ar/2011/07/de-cachi-cafayate.html
http://cafelabarra.blogspot.com.ar/2011/07/salta-jujuy.html
http://cafelabarra.blogspot.com.ar/2011/07/beautiful-salta.html
http://cafelabarra.blogspot.com.ar/2010/11/lucas-demare.html

jueves, 8 de diciembre de 2011

Anfiteatro

A unos 50 kilómetros de Cafayate, famosa por su vino “torrontés”, 


vino blanco de excelente  sabor frutado, y según dicen, único en el mundo, 
yendo por la ruta 68 hacia en noreste, se encuentra uno de los sitios emblemáticos del recorrido por los “Valles Calchaquíes”; 
                      “El anfiteatro”
       ¿Templo, teatro de acústica increíble?
Si sorprende los caprichos de la naturaleza al moldear valles y montañas que corren a los costados de la sinuosa ruta que une a Salta Capital con la ciudad de Cafayate, seguramente este hachazo al corazón de la cordillera dejará huellas profundas en el visitante; viera lo que viese con anterioridad.
El tajo, mirado a la distancia, que corta verticalmente al imponente macizo, apenas si deja vislumbrar lo que develará su interior a poco de entrar.
¿Caverna, catedral, teatro, auditorio? son alguna de las imágenes que puede asociar la mente al observar las paredes de granito esculpidas con el cincel de los tiempos, subiendo perezosas en círculos concéntricos  hasta casi tocar el cielo. 
Y cuando se hace realidad los comentarios previos del guía; fantasear que se está en la sala de conciertos de un mundo fantástico, no parece ser algo descabellado.
-Vaya hasta el fondo y hable, o cante, no hace falta que lo haga fuerte.- Nos dijo el guía. 
Fue Alicia; 
la voz que me llegó parecía ocupar todos y cada uno de los mil pliegues de las rugosas paredes, escuché sus palabras como si ella estuviera a mi lado y al mismo tiempo en cualquier lugar del espacio circundante.
Tal vez el hecho de encontrarnos dentro de esa bóveda de acústica excepcional, incrustada en las entrañas del macizo montañoso, ayudó a que la imaginación hiciera su trabajo extra. 
Seguramente no todos los visitantes tendrán las mismas emociones y percepciones que comento, si no fuera así, que aburrido sería todo, ¿no?


Escuché decir que estar solo en este sitio, cuando se pone el sol, puede llegar a ser una experiencia espiritual extraordinaria...








Al rato llagaron turistas, y más turistas, como nosotros, fue cuando la flauta y guitarra de los juglares asentados allí,  


regaron con su alegre tonadilla todos y cada uno de los recovecos de “El Anfiteatro”
Al rato nos fuimos, con la esperanza de llegar primeros y disfrutar a solas, por unos minutos, la próxima parada.
          “La Garaganta del diablo”
       Perdón... no olviden probar las tortillas con queso.
                                                             Arnaldo Zarza


Pd: Enlaces a artículos publicados sobre Salta y Jujuy en este BLOG.




jueves, 21 de julio de 2011

De Cachi a cafayate

Chau Cachi.
Después de las empanadas y  el vino... 
...Nuevamente la ruta avanza hacia nosotros.
Los paisajes y las personas se mezclan en el recuerdo de ver tanto en tan poco tiempo.

De pronto nos materializamos en un extraño y distante planeta...

...En uno de esos sitios fabulosos de la ciencia ficción, donde no son necesarios los anteojos especiales para disfrutar del espectáculo.

Esto es Salta, Argentina... la Tierra.
Me pellizco para recordar que soy humano, mientras trato de guardar en los estantes de la memoria lo máximo que pueda archivar.


 Quebrada de las Flechas. 
Así la llaman.


Y seguimos por donde el hombre le torció el brazo a la naturaleza.





Las Flechas van quedando atrás, se viene Cafayate.

Un pueblo.
Una iglesia.

La infaltable bodega cercana a la ciudad.
Llegamos a Cafayate con las sombras largas del ocaso...

Se viene la noche.
A comer y dormir.
Mañana nos espera otra larga jornada.
                                                                      Arnaldo Zarza
Próxima entrega: "El Anfiteatro"-La Garganta del diablo"